Una vez más, aquí te traigo las ilustraciones de los personajes que corretean por mis historias. Aunque El Rey de las Ilusiones sólo sea un relato corto, es uno de muchos que pienso darle al irascible Adam Rasby, de modo que no podía dejar pasar la ocasión de enriquecer este universo recién creado con imágenes salidas de mi raquítico y mal tajado lápiz.
Si te preguntas quién es esa mujer del parche y el tatuaje de la lágrima, mucho me temo que eso no lo sé ni yo. Lo cual no quiere decir que no podamos saberlo algún día. Tú sigue leyendo, porque Adam tiene más conocidos de los que pueda parecer para un tipo tan arisco como él. Y algunos de ellos le tienen reservadas sorpresas impredecibles.
Sólo nuestra mente puede superar al Universo. No importa cuántos millones de galaxias lo pueblen. Somos aún mayores. Hay más neuronas en el cerebro que estrellas en todo el universo observable. Y apenas somos conscientes de su poder. Olvidamos que, en nuestro interior, podemos crear una grandiosa inmensidad. Cada humano es un dios. Eso decidí el día en que puse un lápiz sobre el papel y abrí esa puerta infinita. El día en que descubrí que podía crear... decidí que quería ser Dios.
